Sobre mí
Soy Óscar Rivas, integrador social especializado en diversidad infantil.
Acompaño a niños, niñas y familias cuando aparecen dificultades en el desarrollo, la conducta o la adaptación escolar, ofreciendo un apoyo personalizado.
Mi forma de trabajar parte de una idea clara: cada niño y niña necesita una mirada adaptada a su realidad, su ritmo y su contexto.
Tengo facilidad para conectar con los niños y niñas, creando un vínculo que facilite su implicación y el trabajo diario.

Experiencia profesional
He trabajado en aulas específicas y ordinarias, lo que me ha permitido conocer la diversidad infantil en distintos contextos.
He desarrollado mi labor en varios centros de Granada, entre ellos el CEIP Media Luna (Pinos Puente), el CEIP Las Mimbres (Maracena) y el CEIP La Purísima (Jun).
Actualmente trabajo en el CEIP Clara Campoamor (Atarfe), acompañando a menores en su desarrollo personal, social y emocional.
Mi experiencia incluye casos de autismo (TEA), TDAH, retraso madurativo y otras dificultades del desarrollo y la adaptación escolar.
Esta trayectoria me permite intervenir con criterio, observar cada caso con amplitud y ajustar mejor el acompañamiento.
Formación y especialización
Completo mi formación con áreas vinculadas a la diversidad infantil y el neurodesarrollo:
Intervención psicoeducativa en autismo · Psicología infantil
Psicología positiva · Logopedia aplicada al autismo
Mantengo una actualización continua para incorporar metodologías útiles, realistas y aplicables al día a día de cada familia.
Peritaje socioeducativo
Soy perito judicial en el ámbito socioeducativo y sociosanitario.
Esto me permite aportar criterio profesional cuando una familia necesita comprender, explicar o defender las necesidades de su hijo o hija en contextos educativos o legales.
Cuento también con experiencia previa en el ámbito farmacéutico, tras más de ocho años de trabajo en oficina de farmacia.
Una experiencia que sigue guiando mi forma de acompañar
Durante dos años colaboré en un centro de menores en Maputo (Mozambique), en un contexto de alta vulnerabilidad.
Allí participé en el cuidado diario, el acompañamiento emocional y tareas socioeducativas y sociosanitarias.
Esta experiencia reforzó una convicción que sigue presente hoy en mi trabajo:
Acompañar a niños y niñas exige responsabilidad, coherencia y compromiso humano.

Centro de menores · Maputo (Mozambique)
Cómo se traduce hoy en mi forma de trabajar
Hoy, en RIVASTEA, esa experiencia sigue presente en tres principios de trabajo:
1. Escuchar antes de intervenir
2. Observar antes de decidir
3. Proteger la dignidad del niño y su familia
Intervenir no consiste en aplicar técnicas de forma automática, sino en construir confianza, coherencia y objetivos realistas en cada proceso.
